El deporte de la pesca



La pesca deportiva es aquella actividad cuyo objetivo es la recreación y esparcimiento y que, como todo deporte, también necesita el dominio de una o varias técnicas para realizarla, así como de un equipo diseñado especialmente para ello. Inclusive se han hecho esfuerzos para que este tipo de deporte forme parte del programa de los juegos olímpicos.

Para diferenciarla de la comercial, su principal característica es que los pescadores no buscan la captura masiva de peces, sino que dedican su esfuerzo a obtener un solo organismo. Esta diferencia no es tan marcada y en ocasiones ambos tipos de pesca se pueden combinar.

El objetivo del pescador deportivo es conseguir el mejor ejemplar, con las mayores dimensiones y peso, para poder ganar la competencia; pero también divertirse y entrar en contacto con la naturaleza para liberarse de las presiones de la agitada vida actual en las grandes ciudades.

Se considera que la pesca deportiva se originó hace miles de años. Cuentan las leyendas japonesas que en el primer siglo de la era actual, la emperatriz Zingo elaboró un anzuelo usando una aguja a la que le colocó como cebo algunos granos de arroz y, con un hilo de uno de sus trajes, confeccionó la cuerda para amarrarlo a una larga vara; con él capturó un hermoso ejemplar de trucha en uno de los ríos cercanos.

Existen algunos documentos chinos, más antiguos, que contienen relatos de la pesca como una actividad recreativa. El naturalista latino Claudius Aelianus, en su obra De Natura Animalium describe el uso de moscas para realizar la pesca, una de las técnicas más empleadas por los pescadores deportivos.

La caña es el instrumento más aceptado en el mundo para practicar la pesca deportiva, por la ventaja que proporciona al lanzar el anzuelo lo más lejos posible, evitando que el pez pueda percibir la presencia del pescador.

A través de los años, las cañas han experimentado una evolución impulsada por la industria que las ha ido modificando, para tratar de obtener mejores resultados y poder venderlas a buenos precios; en ocasiones se llegan a fabricar modelos muy exclusivos y caros. En un principio se confeccionaban utilizando elementos de la propia naturaleza, como el bambú, pero a partir de los años cincuenta se empezaron a construir de fibra de vidrio y otros materiales sintéticos.

Existen varios tipos de carretes que según se utilicen en agua dulce o mar, de acuerdo con el tipo de carnada y el tipo de operación en el fondo, en el arrastre, etcétera, reciben diferentes nombres.
Los "anzuelos" son muy variados y se diseñan según el tipo de organismos que se quiere capturar. Cada anzuelo tiene el "ojo", que es un orificio en donde se anuda el sedal; la "caña" que es la parte recta del anzuelo y que representa la longitud del mismo; la "barba" que es la curva donde se coloca la carnada y el "arpón", especie de punta de flecha donde se engancha el pez.

Los pescadores deportivos no deben basarse únicamente en su suerte, tienen que demostrar sus conocimientos y sus habilidades; su objetivo no sólo debe ser sacar el pescado más grande, sino que deben observar la naturaleza, apreciarla y conservarla, para llegar a una verdadera recreación y así aprovechar los beneficios que este deporte ofrece.

Estadistica sobre la caza de ballenas



A menos de dos semanas de que los representantes de más de 80 gobiernos se reúnan en Agadir, Marruecos, para decidir sobre una propuesta para levantar la moratoria – que ya lleva 24 años de vigencia- a la caza comercial de ballenas, grupos conservacionistas han lanzado una serie de estadísticas online sencillas, e independientes, que demuestran claramente no sólo cómo la actual prohibición de la Comisión Ballenera Internacional (CBI) ha salvado las vidas de centenares de miles de ballenas, sino también las inconsistencias detrás de las afirmaciones que sostienen que la nueva propuesta salvará la vida de las ballenas.


Los gráficos animados online publicados hoy por Animal Welfare Institute (AWI), Humane Society International (HSI) y Whale and Dolphin Conservation Society (WDCS), utilizan cifras de las naciones balleneras y de la CBI para proveer a los usuarios una descripción clara de los números de ballenas matadas desde que se firmó la Convención Internacional para la Regulación de la Cacería de Ballenas en 1946 al presente.

Los hechos y cifras reales ilustran cuán efectiva ha sido la actual prohibición y barren con las afirmaciones de quienes abogan por la eliminación de la actual moratoria sosteniendo que no ha sido exitosa.

“Este conjunto de gráficos animados es un simple recordatorio de lo importante que es atenerse a los verdaderos hechos antes de solicitar un fin para lo que se ha demostrado ser uno de los éxitos más grandes en la historia de la conservación,” dice Sue Fisher, directora, WDCS North América.

“Muchos gobiernos están siendo engañando o intentando engañar a otros al referirse a las “cuotas de captura” cuando hablan de las ballenas que están siendo realmente matadas – estos dos términos no son sinónimos.

“Estos gráficos exhiben no sólo los números reales de ballenas matadas en las diversas categorías de caza de ballenas - comercial, científica y de subsistencia aborigen – sino que también documentan claramente la diferencia entre las cuotas de caza auto-asignadas por las naciones balleneras y los números reales de ballenas matadas”.

“Aumentando las cuotas de caza auto-asignadas, la naciones balleneras han estado haciendo juegos mentales con las cifras y han estado presionando al resto de la comunidad internacional tratando de legalizar la caza comercial de ballenas de modo que no salga de control".

De hecho, en algunos países como Noruega el número real de ballenas matadas ha disminuido en los últimos años debido a la falta de demanda de carne de ballena,” explica Susan Millward, directora ejecutiva de Animal Welfare Institute.

“En lo que deberíamos estar concentrándonos no es en el no levantamiento de la exitosa moratoria que actualmente tenemos, sino en trabajar más duro para hallar caminos para forzar a las tres naciones balleneras industriales que aún persisten para detener esta práctica cruel e innecesaria de una vez por todas.” concluye Kitty Block, vice Presidente de the Humane Society International.

El deporte de la cazeria


Se denomina caza a la actividad o a la acción de capturar, generalmente un animal, con fines recreativos o de alimento.

La caza es una actividad que llevan a cabo la mayoría de los seres vivos con el objetivo de alimentarse para sobrevivir en un medio que a veces presenta hostiles circunstancias y que demanda la alimentación para superar estos importantes obstáculos. El hombre, incluso, en tiempos remotísimos, se ocupaba él mismo de la captura de animales para poder alimentarse tanto el como a su familia. Es más, los sucesivos estudios han revelado que los hombres han sabido crear un sofisticadísimo plan de caza, pesca y recolección que permitió el poblamiento del planeta tierra, inclusive, en algunos lugares del mundo, sigue siendo la caza el principal proveedor de alimentos para los hombres.

Aunque y como bien describíamos más arriba, si bien no es una actividad tan antigua como la caza para conseguir alimentos, la cacería con finalidad recreativa o deportiva, como algunos suelen también clasificar a este tipo de actividad, ha logrado desde hace un largo tiempo una presencia muy activa en varias sociedades y comunidades, aun siendo ampliamente condenada por cientos de asociaciones y organizaciones que defienden el medio ambiente, la naturaleza y sus principales habitantes: los animales.

La caza con un estricto fin deportivo está regida por una serie de reglas y normas escritas y no escritas, cuya inobservancia, en aquellos lugares que están vedados por una cuestión de peligro de extinción o por el perjuicio que pueden ocasionar a las personas de un determinado hábitat, es duramente castigado por la pertinente legislación que pena este tipo de conductas. La muerte del animal pese, sin ningún tipo de fin de alimentación más que el de entretenimiento, es lo que se busca con la práctica de esta actividad.

Dentro de lo que es la caza con un fin recreativo o deportivo existen una importante cantidad de modalidades para desplegar la misma, que dependerán del tipo de especie a cazar y de la manera en la cual se lo haga.

Así nos encontramos con la existencia de la caza mayor y de la caza menor. La mayor es aquella en la cual los animales a atrapar se caracterizan por sus importantes contexturas como el jabalí, ciervos o lobos, entre otros. En tanto, la menor, por el contrario, se ocupa de aquellos animales menores en dimensiones como ser el conejo, liebre, perdiz, paloma, codorniz, entre otros.

Entonces y de acuerdo al tipo de animal es que se optará por las siguientes modalidades: montería, ojeo, al salto, en mano, espera, rececho.

Pero el hombre que caza, en muchas ocasiones se sirve y necesita de la ayuda de otros animales, los perros por ejemplo, para llevar a cabo la actividad.

Hablemos de la actualidad


Medio Ambiente se compromete a poner en marcha el proceso para la aprobación de una Orden de control de predadores
Viernes, 03 de mayo de 2013

Las sociedades de cazadores de Cádiz y Málaga podrán controlar las poblaciones de cerdo asilvestrado mediante una Emergencia Cinegética

La Consejería de Agricultura Pesca y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía ha adquirido el compromiso de poner en marcha el proceso para la aprobación definitiva de una Orden que regule el control de predadores. Dicho compromiso fue adquirido con la FAC por parte de la Administración en el marco del Consejo Andaluz de Biodiversidad celebrado el martes.

                                      


El meloncillo es uno de los depredadores más dañinos sobre las poblaciones cinegéticas.


Esta medida viene como respuesta ante la preocupación expresada por la FAC al Consejo por la necesidad de regular el control de predadores, especialmente del meloncillo, para garantizar las poblaciones de especies cinegéticas. El presidente de la Federación Andaluza de Caza, José María Mancheño, trasladó  así la importancia de autorizar legalmente el control de predadores ante la preocupación de los cazadores andaluces por el daño que están sufriendo las especies cinegéticas, algo que la Administración llevará a cabo sin perjuicio de que, a la espera de que se culmine dicho proceso, se permita el control excepcional en determinadas zonas del meloncillo.

Por otra parte, la Consejería permitirá a las sociedades de cazadores de las provincias de Cádiz y Málaga el control de cerdos silvestres, conocido comúnmente como  cerdalí, mediante la emisión de una Emergencia Cinegética para control de esta subespecie, según confirmó a la Federación Andaluza de Caza en el Consejo de Biodiversidad celebrado la pasada semana.

La altísima densidad poblacional de cerdos asilvestrados, con el consiguiente riesgo sanitario, posibles problemas de hibridación con pérdida de pureza genética del Jabalí y el peligro por accidentes de tráficos, ha provocado la petición por parte de la FAC de su control en ambas provincias de modo que se emitirá una Emergencia Cinegética que permita a los colectivos cinegéticos la gestión de dichas poblaciones.

En cuanto a emergencias cinegéticas, la Consejería seguirá adoptando esta medida como sistema de control de daños producidos por los conejos en la agricultura, desestimando así la propuesta federativa de crear un único período hábil que se prolongue desde julio hasta diciembre y que permita la autogestión de las sociedades de cazadores en cuanto a las poblaciones de conejos y sus daños y evite la emisión de la Emergencia Cinegética para esta especie.

Pese a que esta propuesta, presentada por la Delegación Provincial de la FAC en Córdoba, había sido aceptada por el Consejo Provincial de Biodiversidad de Córdoba debido a los graves problemas que se están produciendo en la agricultura, el Consejo Andaluz ha declinado esta posibilidad por lo que se seguirá recurriendo a la Emergencia Cinegética en las áreas que sufran daños por superpoblación de conejo.